Y... ¿qué pasa en vacaciones?

Seguramente muchos de vosotros ya llevéis unos días de vacaciones; otros habréis empezado a disfrutar hace poco de vuestros días libres. De cualquier modo, estas son sin duda unas fechas muy especiales llenas de compromisos familiares, visitas, turrón y polvorones... En general son unos días para desconectar de la rutina y disfrutar con nuestros seres queridos.

Sin embargo, estas fechas también pueden suponer una ruptura con nuestro ritmo de trabajo con la batería. Para muchos de nosotros los viajes y compromisos familiares hacen imposible que podamos mantener nuestros planes y rutinas de práctica, y este hecho puede suponer una fuente de frustración.

En este artículo os daré algunas ideas para poder disfrutar de estas fechas sin la sensación de haber dejado el instrumento de lado.

Antes de nada, me gustaría aclarar que no hay nada de malo en tomarse un respiro, y precisamente eso será lo que muchos busquéis. Sin embargo, para aquellos que no quieran dejar de lado el instrumento, ahí van estas sugerencias.


Hazte una idea de tu tiempo disponible

Lo primero es ser conscientes de que el tiempo material del que disponemos seguramente se verá, si no reducido, al menos alterado. En este sentido, como ya he comentado en otros artículos, es conveniente que hagamos una aproximación realista de la cantidad de horas que podremos dedicar a la práctica. Es muy posible además que tengamos que modificar nuestro horario habitual. De todas formas debemos ser especialmente flexibles y estar preparados para un cambio de planes. Lo importante es que seamos conscientes de que en estas fechas no podemos ceñirnos a un plan estricto, de manera que hemos de adaptar nuestros objetivos. Esto nos lleva a la segunda propuesta:

Establece unos objetivos específicos para estos días

Es mejor dejar por unos días nuestro plan habitual de estudio y establecer unas metas específicas y alcanzables en poco tiempo, lo que revertirá positivamente en nuestra motivación. Puede ser un buen momento para revisar aspectos que no solemos trabajar, o para retomar algún ejercicio que teníamos abandonado. El hecho de romper con nuestra rutina ayuda a la hora de pensar en estos días como algo especial, y nos proporciona una bocanada de aire fresco que puede ser muy positiva.

Prepara alternativas lejos del instrumento

Puede que nuestra agenda navideña nos imposibilite estar cerca de nuestro instrumento. Esto no significa que tengamos que resignarnos y olvidarnos de practicar. Por el contrario, puede suponer una ocasión ideal para introducir nuevas formas de estudiar. En efecto, el el hecho de tener la batería a mano muchas veces limita nuestra imaginación. Por eso podemos aprovechar para dedicar tiempo a actividades tan importantes como la práctica instrumental. Algunas ideas son:

- Escuchar música: y con esto nos referimos a escuchar, con una actitud crítica. ¿Por qué no aprovechar para analizar nuestros grupos y baterías favoritos?. O para descubrir nuevos artistas. Lo cierto es que con tanta música a nuestro alcance, en muchas ocasiones hemos perdido la costumbre de escuchar con profundidad. Y como músicos que somos esta es una actividad esencial en nuestro día a día.

- Transcribir: esta es una de las prácticas más asequibles y que más beneficios nos puede aportar. Sin embargo seguramente sea a lo que menos tiempo dedicamos. Estos días pueden ser la excusa perfecta para habituarnos a transcribir solos, acompañamientos, y frases de nuestros baterías preferidos. Además, hoy en día contamos con excelentes herramientas que nos facilitan la labor.

- Dedicar tiempo al pad: sin duda será una de las opciones más obvias para muchos de nosotros. Hay excelentes métodos de caja ideales para trabajar en el pad. También hay algunos en DVD, como "Great hands for a lifetime" de Tommy Igoe. En cualquier caso recomiendo buscar las dinámicas, los matices, y la precisión como si de un instrumento se tratará.

- Revisar nuestra videoteca: este es un buen momento para revisar alguno de los DVDs que todos tenemos en busca de inspiración. Hoy en día tenemos infinidad de vídeos didácticos, y si no podemos tocar al menos podemos coger ideas y llenarnos de motivación. Por supuesto que esta actividad es perfectamente compatible con la escucha crítica y con las transcripciones del material que estamos viendo.

- Revisar nuestro plan de estudios: podemos aprovechar que rompemos nuestra rutina para revisarla, buscando feedback, y haciendo una evaluación de nuestro plan de estudios. Puede ser la ocasión de comprobar si vamos bien encaminados y si debemos replantearnos nuestros objetivos.

- Ampliar nuestros conocimientos en otras áreas musicales: especialmente para nosotros los baterías, es importante reforzar nuestros conocimientos teóricos y armónicos. Ya que nuestro instrumento no nos posibilita el trabajo en estas áreas, podemos hacernos con algún libro de teoría y empezar a estudiar. También deberíamos mejorar nuestro oído, para lo cual contamos con algunos programas que nos ayudan, como Ear Master (pc y mac) , o Oído Perfecto (Android).

- Ampliar nuestra biblioteca: también podemos profundizar en el conocimiento de nuestro instrumento, con obras como "La batería acústica", de Felipe Cucciardi, o "The Cymbal Book", entre otros. Otras obras muy recomendables son "Effortless Mastery" de Kenny Werner, o "The Musician's Way", de Gerald Klickstein. Estas son algunas sugerencias, ya que hay muchos más libros interesantes, sobre los que espero escribir un artículo algún día.

Disfruta

Por último, la mejor recomendación que puedo haceros es que no seáis muy duros con vosotros mismos en estos días, y que disfrutéis al máximo de los momentos con la familia y los amigos. Al fin y al cabo son ellos los que hacen que todo esto tenga sentido.

Un saludo, y buena práctica, y ¡felices fiestas!

Imagen tomada de Max Pixel. Licencia Creative Commons 0 (CC0).
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