El diario de práctica: una poderosa herramienta



En este blog ya hemos hablado de la importancia del trabajo por objetivos, así como de que es imprescindible practicar con calidad. Una herramienta que nos posibilita optimizar nuestro avance en ambos aspectos es el diario de práctica.

¿De qué estamos hablando?

Posiblemente todos tengamos una idea bastante clara de en qué consiste un diario de práctica. En efecto, se trata de un medio que nos permita registrar nuestros avances, anotando las tareas que hemos realizado, las velocidades trabajadas, el tiempo que practicamos, etc...

Hay muchas webs en internet que proporcionan diferentes sistemas para llevar el registro de nuestra práctica. Comparándolas podemos ver las diferencias y similitudes entre estos diarios, que pueden ser muy sencillos (limitándose al registro de las áreas trabajadas), o muy detallados (ejercicios, tiempo dedicado, objetivos...).

Como ocurre con el plan de estudios, cada uno de nosotros debemos encontrar el modelo que más se ajuste a nuestra forma de trabajar y a nuestras necesidades.



Desde clasesdebateria.net sin embargo, proporcionaremos alguna información que creemos que es importante, y que se rige por los principios de la práctica con calidad.

Algunas pautas útiles

En primer lugar debemos encontrar un sistema de registro que nos resulte cómodo. Habrá quien prefiera la comodidad del tradicional cuaderno, pero no debemos olvidar las posibilidades de los programas informáticos, que hoy en día, con la nube, nos permiten acceder a nuestros registros siempre que queramos. También se puede optar por la grabación de una nota de voz.

Desde aquí os recomiendo que echéis un vistazo a Evernote, Catch, o directamente un editor de textos y Dropbox. Cualquiera de ellos son programas muy potentes y versátiles que permiten tomar y organizar notas.

Una vez escogida la plataforma, debemos pensar qué apuntamos de nuestras sesiones de práctica. El diario no sólo registra lo que hemos trabajado, sino que además nos proporciona información sobre los objetivos que estamos persiguiendo, y sobre nuestro ritmo de práctica. El diario debe reflejar nuestro plan de estudio, por lo que debería estructurarse según las áreas que estemos trabajando.

Dentro de ellas, es buena idea anotar los ejercicios que realizamos en cada sesión, así como los avances que llevemos a cabo. En general deberemos anotar las velocidades a las que trabajamos los ejercicios. Una buena idea es escribir los objetivos que vamos a trabajar durante un tiempo (por ejemplo de aquí a un mes), y a continuación ir registrando nuestra actividad diaria, así como los objetivos que vamos cumpliendo. De esta manera podemos revisar en cualquier momento nuestra trayectoria.

Finalmente es muy recomendable que nuestro diario vaya más allá de un simple registro cuantitativo. Debemos exprimir todo el potencial de esta herramienta, y una de las mejores formas de hacerlo es añadir un apartado para añadir nuestras reflexiones.

En efecto, es muy importante que anotemos nuestras impresiones después de trabajar cada ejercicio, así como los puntos que nos resultan difíciles, aquellos aspectos a los que debemos prestar atención, nuestras sensaciones, y las sugerencias que se nos ocurran para mejorar la realización del ejercicio la próxima vez que lo realicemos.

Por último deberíamos añadir observaciones sobre lo que deberíamos trabajar en la próxima sesión, en base a nuestra experiencia en el momento. De esta forma cuando volvamos a retomar los ejercicios, podremos repasar lo que escribimos (o grabamos), y así preparar nuestro cuerpo y mente para seguir exactamente donde nos quedamos, y no simplemente empezar un ejercicio a una velocidad porque sí.

Estas últimas sugerencias ayudan a establecer una continuidad psicológica entre nuestras sesiones de práctica, mejorando nuestra experiencia, y dando mayor sentido y profundidad a nuestro trabajo en el local de ensayo.

Espero que estas sugerencias os animen a empezar a usar un diario de práctica, o a incluir algunos de los aspectos que aquí se sugieren.

¡Un saludo, y buena práctica!

Imagen: Diary, tomada de Pixabay. Uso público.
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