Repetición: ¿aliada o enemiga?



Imaginemos esta situación, que seguro que es familiar para más de uno: llevamos un rato en nuestro local de ensayo, estudiando alguna técnica o ejercicio. Después de un rato paramos para descansar, y entonces escuchamos el sonido que nos viene de los locales contiguos: hay un par de baterías estudiando, y repiten un fragmento una y otra vez, intentando afinar más la precisión con cada intento. Si nos paramos a pensar, seguramente eso mismo será lo que han oído nuestros vecinos de local cuando estábamos enfrascados en algún ejercicio...

Como músicos supongo que la mayoría de vosotros estaréis más que acostumbrados a tratar con la repetición como medio de aprendizaje. En efecto, este es el camino que nos conduce a pulir nuestros movimientos, a perfeccionar la técnica, afinar la precisión... Sin embargo, también puede ser un proceso tedioso que nos lleve a desconectar en busca de que nuestro cuerpo "aprenda" lo que tiene que hacer mientras pensamos en otras cosas...



Cómo manejar la repetición


Entonces ¿no habrá otro medio mejor que la repetición para mejorar nuestra manera de tocar? La realidad es que como instrumentistas vamos a tener que lidiar con la repetición a lo largo de nuestra carrera, ya que es un proceso imprescindible para mejorar nuestras destrezas. Sin embargo debemos ser conscientes de que la repetición mal empleada puede perjudicarnos más que ayudarnos.

Ya hemos hablado sobre practicar con calidad. Una manera positiva y correcta de manejar la repetición es imprescindible para lograr esa calidad. En su libro "The Musician's Way", Gerald Klickstein dedica varias páginas a este asunto. A continuación os expongo un resumen de los principios que propone para manejar la repetición:

1.- Insistir en la excelencia: este punto hace referencia a la primera parte del libro de Klickstein, en la que se habla sobre los "hábitos de excelencia" durante la práctica. A grandes rasgos podríamos relacionarlo con la práctica cualitativa de la que ha he hablado en este blog. La idea es que con cada repetición debemos buscar esos hábitos de la excelencia de manera activa.

2.- Rechaza la repetición inconsciente: dado que la repetición crea hábitos, es imprescindible que cuando repetimos un ejercicio lo hagamos buscando la mayor eficacia, expresividad y conciencia. De esta manera esas serán las características que interiorizaremos.

3.- Busca el crecimiento en cada repetición: cada vez que repitas un pasaje, busca ir más allá de conseguir duplicar una buena ejecución. Con cada repetición ve puliendo aspectos como la facilidad de ejecución, el sonido, la expresión... esto nos llevará a sacar el máximo partido de nuestro estudio.

4.- Evalúa continuamente: durante el proceso de repetir debemos ser conscientes de todo lo que hacemos, y compararlo con la imagen de perfección que buscamos.

Como vemos, un buen trabajo de la repetición como herramienta requiere una gran concentración y esfuerzo consciente. Dado que esto demanda mucha energía, debemos estar alerta para tomar un descanso cuando veamos que estamos entrando en "piloto automático"; esto permitirá a nuestro cerebro reponer energías para retomar la labor que tiene por delante.

Espero que estos consejos os resulten útiles. Si os gustan os animo a echar un vistazo a la web del propio Klickstein, Musiciansway.com, donde podréis encontrar muchos artículos interesantes, así como la oportunidad de comprar su libro.

¡Un saludo, y buena práctica!

Imagen tomada de Pixabay. Dominio público.
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